Investigan en EE.UU. a altos líderes chavistas por narcotráfico y lavado

Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, está en el centro de la pesquisa judicial

Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, está en el centro de la pesquisa judicial

Por segunda vez en pocos días trasciende un nuevo caso de investigación en tribunales norteamericanos contra funcionarios clave del gobierno de Nicolás Maduro sospechados de graves cargos de corrupción.

El nuevo capítulo, en el que una vez más está involucrado el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, se suma a la tensa relación entre ambos países así como a la presión y amenaza que Caracas pone sobre la prensa local que intenta informar sobre la cuestión.El expediente surge a partir de una revelación del diario The Wall Street Journal según la cual la fiscalía federal de Nueva York investiga a integrantes del gobierno de Maduro por delitos vinculados con el “tráfico de cocaína y lavado de dinero”.

De acuerdo con el influyente diario neoyorquino, en la pesquisa trabajan tanto fiscales de Nueva York como de Miami, así como integrantes de la agencia antidroga (DEA, por sus siglas en inglés). La cuestión apunta en la misma dirección de lo que, días atrás, señaló el diario español ABC.

El diario madrileño fue uno de los primeros en atribuir a los mismos funcionarios judiciales la pista sobre una supuesta vinculación de Cabello con el llamado Cartel de Soles, tal como se conoce a una de las organizaciones clandestinas de tráfico de narcóticos. “Que se digan estas cosas es intolerable”, sostuvieron voceros del gobierno chavista.

Su airada reacción incluyó una inédita sanción contra 22 periodistas y titulares de medios en Venezuela a los que, lisa y llanamente, se les prohibió “salir del país”, como parte de un proceso en el que se los amonestó por haber reproducido la noticia. La prohibición fue aprobada por la jueza María Eugenia Núñez e incluyó, entre otros, a los directores de los diarios El Nacional, La Patilla y Tal Cual. El giro generó condena en entidades defensoras de los derechos humanos. También el gobierno de Barack Obama alzó su voz para pedir que se respete el derecho a la libre expresión.

No es la primera vez que Washington sale al cruce del gobierno de Maduro. En marzo aplicó sanciones contra siete de sus funcionarios -en su mayoría, militares y policías-, a los que atribuyó violaciones de los derechos humanos. Maduro reaccionó airadamente y denunció ese paso como una “maniobra desestabilizadora” de la Casa Blanca para erosionar su gobierno. “Lo que ha hecho Obama es muy grave y nosotros no vamos a permitir este imperialismo”, sostuvo Maduro. Poco después, Tom Shannon, uno de los diplomáticos norteamericanos con mayor experiencia en el manejo de crisis en la región, viajó a Caracas para intentar una vía de diálogo.

En los últimos días, y a partir de estas denuncias, la tensión bilateral pareció recobrar fuerza. Anoche se sumó un nuevo elemento de tensión con esta afirmación del Journal que vincula a funcionarios clave del gobierno de Maduro con delitos internacionales.

De acuerdo con el diario neoyorquino, la justicia federal investiga a varios funcionarios de alto rango de la administración del llamado “gobierno bolivariano” por “haber convertido al país en un centro internacional de tráfico de cocaína y de lavado de dinero”. Según la misma fuente, el “principal objetivo” de la pesquisa sería el propio Cabello, de quien, de acuerdo con sus fuentes, afirma que hay “numerosa evidencia” sobre actividades vinculadas con ese tráfico.

La relación entre ambos países sufrió tantos altibajos que desde hace ya más de cuatro años carecen de embajadores. Washington trabaja ahora en el restablecimiento de ese tipo de contacto con Cuba, pero con Caracas, que vive denunciando supuestas maniobras desestabilizadoras urdidas por la administración norteamericana y hasta “conspiraciones de asesinato” contra Maduro, no hay indicio de que ese diálogo pueda establecerse.

La Nación

Prensa CNP Zulia