Las matemáticas revolucionarias no cuadran

63608bEsta semana el precio de la cesta venezolana de crudos perdió 2,99 dólares en su indetenible caída de los últimos meses, ubicando el barril criollo en 72,80 dólares. Las perspectivas inflacionarias y la merma del ingreso petrolero han catapultado la desesperación oficial hacia niveles delirantes que ya tiñen de hilaridad el razonamiento matemático en Miraflores.

Es en este contexto que el pasado viernes durante un encuentro con las bases socialistas, el primer mandatario Nicolás Maduro se atrevió a afirmar con cantinflérico ímpetu que el venezolano “tiene el más alto Ingreso Mínimo Legal Mensual del continente. Seis mil 916 bolívares, o sea, mil 97 dólares”. Dicho cálculo evidencia el desparpajo con que el Gobierno insulta la inteligencia de los venezolanos al plantear que la economía nacional se rige a Bs. 6,30 por dólar, un tipo de cambio reservado para personeros y empresarios afectos al chavismo.

Es común escuchar que las matemáticas no mienten, pero cabe preguntarse ¿cuáles matemáticas?, ¿las del proyecto de presupuesto de la nación, el BCV y la Presidencia, o las de la caja registradora del supermercado y el bolsillo de Juan Bimba?

Si un país se construye con trabajo, producción, conocimiento y justicia en vez de armas y balas, cómo es que el salario de profesores, médicos, profesionales y funcionarios del sector público apenas llega a Bs. 15 mil, cuando el de un oficial de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) es el doble de eso. Qué argumento, ideología o cálculo explica por qué el aumento decretado para los militares sea de 45 por ciento, mientras que el del salario mínimo (para los civiles) es apenas un tercio de eso.

Economistas estiman que para finales de este año la inflación cerrará en 75 por ciento, y a menos que ocurra un milagro, en 2015 se ubicará entre 110 y 120 por ciento (cifras inéditas en los últimos 18 años); si a esto sumamos el deterioro sostenido del ingreso petrolero y la destrucción del aparato productivo interno, la voracidad de las importaciones y excesivo gasto público, el resultado de esta ecuación es un saldo “rojo rojito” que ni los matemáticos más hábiles del régimen pueden maquillar.

Ah… y como si fuera poco, el año que viene será electoral, así que busque papel, lápiz y calculadora y échele números.

 

El aumento de los militares fue de 45 % y el de los civiles de un tercio de eso. 

Cortesía La Verdad

Prensa CNP Zulia

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