DIOSDADO EL DIOS

Juramentación-AVN-660x330No es primera vez que vemos como el actual presidente de la AN ha tratado de jugar al Dios, al omnipotente, al todopoderoso. En los diferentes roles que se la ha visto jugar en el tablero político nacional él ha dejado clara su creencia o su intención de pretender el dueño y señor de todo el país.

Conductas altisonantes; frases insultantes; amenazas públicas y violaciones flagrantes a la constitución, la leyes y los reglamentos nacionales son parte de su guión conductual y verbal, sobre todo verbal.

Cuando fue director del CONATEL fue el promotor de leyes para ir abonando la hegemonía comunicacional del gobierno y posteriormente como ministro de telecomunicaciones fue el “verdugo” que decapitó la señal de RCTV completamente y de 34 estaciones de radio. Como gobernador de Miranda pagaba y se daba el vuelto. Como ministro de infraestructura colocaba los montos de los contratos, los asignaba a su libre albedrío y hasta se daba el “tupé” de ejecutarlos o no aunque los cobrara.

Como presidente de la AN hemos podido ser testigos de cómo manipula el audio de los diputados que osen exponer ideas contrarias a su pensar y hasta les amenaza. Lo visto ahora con el caso de MCM es asombrosamente risorio. De un plumazo decide despojarla de su condición de diputada electa por voto popular y hasta le allana su inmunidad parlamentaria.

Es decir, el ciudadano Cabello hace de juez y parte en todas sus acciones usurpando funciones que, obviamente, no le son de su competencia. Sin importar si con ellas soslaya la cualidad, competencia y capacidad de a quienes detentan los cargos que él se subroga y peor aún, pasando por encima de la decisión soberana.

Es catalogado por sus detractores como el “hombre fuerte” del gobierno del finado presidente Chávez por sus posiciones ocupadas en el gobierno y su manejo de la política partidista y administrativa de los cargos que ha ocupado. Inclusive, dentro de sus copartidarios también lo consideran como tal.

Ante la desaparición física de Chávez Frías, es considerado como el jefe del ala militar del gobierno y para muchos, adversarios internos y externos, la piedra en el zapato de Nicolás Maduro, al punto que según algunas encuestas, un buen porcentaje de venezolanos considera que es él quien gobierna el país.

Pero el detalle va más allá de lo anteriormente expuesto en los dos párrafos que preceden, el problema está en que el mismo Diosdado se lo crea.

Que crea que Venezuela es una hacienda y pueda disponer de los ciudadanos como si fueran semovientes propios. Que crea que las leyes en el país son para los demás menos para él, pudiendo pisotear el estamento normativo patrio, haciendo y deshaciendo con su accionar y su palabra lo que quiera sin que medie ningún ápice de límites morales, legales o de mera convivencia. Que  crea que puede disponer del erario público como si fuera su caja chica personal sin contraloría mínima, todo por creerse un todopoderoso.

En conclusión, los ciudadanos venezolanos no podemos aceptar que cualquier otro coterráneo, tenga la ideología que tenga; detente el cargo que detente o sencillamente pretenda pasar por encima de los derechos de los demás sin que la ley y la justicia actúen con miras a hacer respetar el imperio de la legalidad.

Al teniente Cabello le recordamos que sus derechos terminan donde empiezan los derechos de los demás; que él no es más ni menos ciudadano que el resto; que Dios solo es uno y su justicia divina siempre actúa en el momento preciso, total, EL TIEMPO DE DIOS ES PERFECTO.

Leonardo Pérez Álvarez – EN VOZ ALTA

Secretario General CNP Zulia

@leoperez74 – perezleo74@gmail.com

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