Cine nacional con cifras históricas

cine(11)Crece y madura. Esa es la realidad actual del cine venezolano, porque las cifras así lo demuestran. El año pasado, un millón 575 espectadores asistieron a las salas de cine comercial a ver películas nacionales y en lo que va del 2013, hasta el 21 de agosto, un millón 720 mil asistentes, fieles con la novel industria, han ido a ver filmes de marca criolla.

A esas cifras aportadas por la gerencia de fiscalización técnica del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía, se suma otro motivo de celebración para el cine nacional: 13 películas venezolanas fueron estrenadas en 2012 y sin terminarse el 2013, van 15 filmes estrenados en la gran pantalla, el último, fue la cinta zuliana El regreso y se estima estrenar 30 cintas en este período.

Varias son las lecturas que se le da a ese crecimiento, pese a las dificultades que cineastas como Luis Alberto Lamata, han dicho tener a la hora de confrontar sus películas con el gigante mercado estadounidense, con más presencia en nuestras carteleras.

Una de las razones: “La Ley de Cinematografía Nacional —vigente desde 2005— establece que las películas venezolanas deben estar como mínimo dos semanas continuas en cartelera, aunque en los últimos años esta cifra ha variado, puesto que algunas cintas venezolanas han sido exhibidas en salas de cines hasta por siete meses continuos porque han tenido buena taquilla, cuando antes de la ley, podían durar solo dos días”, indicó Juan Carlos Lossada, presidente del Cnac.

Más allá de los muchos inconvenientes que Lamata, denunció esta semana por lo que considera situaciones desventajosas para sus películas Azú y Bolívar el hombre de las dificultades, en lo que muchos cineastas comulgan es que la distribución y la exhibición en Venezuela son un monopolio al ser manejadas por las mismas compañías.

“Eso provoca un cuello de botella que hace que el cine sea poco rentable para el productor venezolano. La manera en que se reparte ganancias es desproporcionada”, esgrimió Lamata.

Carlos Caridad, realizador zuliano y y editor del sitio web blogacine.com, reflexiona: “En Estados Unidos, donde había un monopolio gigante desde hace unos cinco años con la Ley Antimonopolio, han proyectado en ese mercado, cine latinoamericano y de otros países. En México el monopolio sucede porque no hay ley como en Venezuela, donde se cumple la obligatoriedad de mantener las películas nacionales por dos semanas”.

Alejandro Hidalgo, director de La casa del fin de los tiempos, que es la película más taquillera de este año, apuntó que sucinta tampoco fue exhibida en salas como el Sambil Caracas, ni El recreo, que son los lugares con más público en el país.

El joven realizador, cuya ópera prima llega a los 380 mil espectadores, queda con el mal sabor de la duda, que de haber tenido más cantidad de copias, quizá hubiera alcanzado más público que La hora cero y Secuestro express que llegaron a casi el millón de asistentes, pero contaron con 45 y 50 copias.

“Solo conté con 26 copias y los distribuidores iban a invertir, si superaban los 16 mil espectadores en el primer fin de semana de exhibición —apuntó Hidalgo—. Pero a pesar de que llegamos a los 22 mil espectadores, no pagaron más copias para llegar a Puerto Ordaz, Acarigua, Mérida y Barinas. El problema está cuando no se cumplen los acuerdos. Otro de los inconvenientes es que en las páginas web, las películas venezolans aparecen de últimas”.

En cuanto a los problemas durante la proyección, Hidalgo insistió: “No creo que haya una disposición negativa de perjudicar las películas venezolanas durante la proyección. En mi película ocurrieron problemas al pasarla, pero por falta de capacitación del personal”.

Igual opinión mostró la realizadora zuliana Patricia Ortega: “El tema de la distribución es muy complejo. Y estoy segura de que las irregularidades en las proyecciones no son un problema solamente con el cine venezolano”.

Ante todas las quejas, la empresa Cines Unidos se pronunció a través de un comunicado en el que resaltó su compromiso con el cine nacional y su apoyo a la industria cinematográfica venezolana: “En las salas de Cines Unidos se proyectan actualmente ocho producciones nacionales. Este año hemos exhibido 13 películas venezolanas, de las cuales nos hemos involucrado en el lanzamiento de siete títulos y dos en co-distribución con Amazonia Films y La Villa del Cine”.

Rodrigo Llamozas, director de la empresa Cameo, que lleva el mercadeo de 10 películas venezolanas, aseguró que, según sus cifras, este año el cine venezolano duplicará la cantidad de público y el número de estrenos naciones en relación a lo proyectado este año: “Eso ya convierte al 2013 en un año exitoso para el cine criollo”.

Carlos Azpúrua, cineasta y asesor del Cnac agregó que el crecimiento tiene un acento en el impulso al cine hecho en las regiones y será el Zulia el primer estado en tener un fondo regional. Y añadió optimista: “En cada estado el cine encontrará un suelo fértil”.

Fuente: Yesenia Rincón Castellano. Diario Panorama

Prensa CNP Zulia. Lcda. Daniela Oberto. CNP 19.409

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