Comunicado del Colegio Nacional del Periodista con motivo del “Día Mundial de la Libertad de Prensa”

Hoy 3 de mayo se conmemora una vez más el Día Mundial de la Libertad de Prensa. 19 años han transcurrido desde que en 1993 la Asamblea General de las Naciones Unidas a iniciativa de los países miembros de la Unesco, proclamara este día como fecha de celebración internacional con la idea de “fomentar la libertad de prensa en el mundo al reconocer que una prensa libre, pluralista e independiente es un componente esencial de toda sociedad democrática”.

Sin embargo, hoy día en Venezuela, más que celebración, son incontables los cuestionamientos sobre el ejercicio amplio y libre de este derecho por parte de los comunicadores sociales y periodistas que hacen vida profesional en el país.
De acuerdo con un informe presentado por el Instituto Prensa y Sociedad (IPYS) en meses pasados, 200 casos de violaciones a la libertad de expresión se registraron en Venezuela entre mayo de 2010 y diciembre de 2011. Según el informe del IPYS, de esta cifra, una abrumadora mayoría corresponde a la modalidad de agresiones físicas sufridas en un 70% por reporteros y sus equipos técnicos. Más preocupante aún es que el número de víctimas fue mayor al número de casos, en virtud de que en un solo evento pudieron haber sido agredidas varias personas; en este sentido, resultaron 204 personas vulneradas físicamente.

Tan sólo ayer, la ONG Espacio Público (EP), también veedora de la libertad de prensa y expresión en Venezuela, presentó su informe anual en el que destacó que el año pasado se registraron 224 casos de violaciones a la libertad de expresión, lo que según la investigación representa un incremento del 16% con respecto al año 2010. Agregó, que en lo que va de 2012 van registrados 60 casos, lo que significa un aumento con respecto a 2011.

Ambos informes (IPYS y EP), dan cuenta de que los agresores más frecuentes en estos casos (62%) son los cuerpos de seguridad y funcionarios públicos de distintos niveles jerárquicos, lo cual ha sido evidenciado en cada uno de los comunicados elevados a la opinión pública condenando estos actos en perjuicio del ejercicio de los periodistas y los medios de comunicación social. Sin embargo, es importante destacar que en el resto de las agresiones han participado sectores radicales que hacen vida en el país y algunas de las víctimas han sido trabajadores del Sistema Nacional de Medios Públicos, que también están amparados por la libertad de prensa.

En la memoria de los venezolanos aún está presente el cierre de Radio Caracas Televisión, del cual el 27 de este mes habrán transcurrido 5 años. Aun así los equipos de prensa de esta televisora continuaron trabajando hasta la semana pasada cuando realizaron su última transmisión ante la imposibilidad de sostener económicamente tan loable labor. Si bien es cierto este ha sido el caso más emblemático del cierre de un medio de comunicación en Venezuela, no ha sido el único. En todo el territorio nacional, de norte a sur, de oriente a occidente, son numerosos los medios de comunicación audiovisuales e impresos que han bajado sus santamarías debido a las presiones legales, administrativas e impositivas  de los gobiernos central y regionales, es decir, el acoso a los medios de comunicación, a los periodistas y al ejercicio libre de la prensa se ha convertido en la constante y no en la excepción, pareciera que esta práctica se hubiese convertido en una “Política de Estado”, complementada con la amenaza constante de la apertura de causas judiciales contra los profesionales de la prensa por cumplir con su deber de informar; mas nunca es reconfortada con la buena noticia de que alguna de las agresiones denunciadas fue debidamente procesada por los órganos del Estado y los agresores reprendidos de acuerdo a las leyes.

La imposibilidad de acceder a la información pública y oficial se ha convertido en otro elemento recurrente en detrimento de la libertad de prensa. No hay ejemplo más fehaciente de esta restricción que la poca o nula información con la que hoy día cuentan los periodistas y medios de comunicación en Venezuela sobre el verdadero estado de Salud del Presidente de la República, Hugo Chávez, imbuyendo a la sociedad venezolana en una práctica permanente e innecesaria del rumor. Esta situación se repite diariamente en los escándalos de corrupción, en el tratamiento de la crisis penitenciarias, incluso, en el día a día de la inseguridad que azota y mantiene en zozobra al pueblo venezolano, ya que desde hace años el acceso a la información sobre las cifras oficiales de homicidio y otros delitos en Venezuela es nulo, convirtiéndose las ONG en las únicas fuentes más o menos fidedignas de esta realidad que nos envuelve.

Si bien es cierto hoy día es difícil hablar del pleno ejercicio de la libertad de prensa en Venezuela, gracias a las nuevas tecnologías y los nuevos medios de comunicación como el twitter, nuestras posibilidades de expresión han alcanzado cotas sin precedentes. Cada vez más personas pueden compartir información e intercambiar opiniones tanto dentro del país como allende sus fronteras, lo que el secretario General de la ONU, Ban Ki Moon, calificó hace algunos meses como “una verdadera bendición para la creatividad, la salud de las sociedades y la participación de todos y cada uno en nuevas formas de diálogo”, esto al ser consultado sobre las limitaciones de la libertad de prensa en el mundo.

El advenimiento de las nuevas tecnologías ha contribuido a saltar las barreras que los enemigos de la verdad se han empeñado en poner a uno de los derechos humanos más fundamentales: la libertad de expresión.
Desde el Colegio Nacional de Periodistas, hoy ratificamos nuestro compromiso con la defensa de la libertad de prensa e información en Venezuela, ratificamos nuestra lealtad al derecho que tiene el pueblo venezolano a estar debida y oportunamente informado.

En este sentido, brindamos nuestro respaldo irrestricto a todos los profesionales de la comunicación, a todos los trabajadores de la prensa, quienes cada día dan lo mejor de sí e inclusive ponen en riesgo su integridad física para que las distintas versiones sobre los hechos que acontecen en nuestro país lleguen a cada hogar venezolano y así nuestros conciudadanos tengan acceso a la verdad.

Una vez más, reiteramos al Estado venezolano en su conjunto, a los funcionarios públicos y a toda la ciudadanía en general, nuestro exhorto para que se garantice la libertad de prensa en el país, y esto pasa por permitir el acceso a las fuentes, por el trato debido a la prensa y por la eliminación de las restricciones que cada día se imponen desde los órganos del Estado para el trabajo libre de los periodistas y medios de comunicación social. Como se mencionó al inicio de este comunicado: “una prensa libre, pluralista e independiente es un componente esencial de toda sociedad democrática”.

En Caracas, a los 3 días del mes de mayo de 2012.
Junta Directiva Nacional del CNP

Refrendado por el CNP Zulia.

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